Biografías


Biografía, dicen, no es ficción. Estas que leerán cumplen, pues son de seres no imaginarios, aunque algunos de sus hechos han sido inimaginables. Estas son narrativas en espera de interpretación. Estas son las historias de nuestras vidas.

Llevados de la nariz por la curiosidad, los escritores en vida queremos ser esos escritores-fantasma, que asumimos haber sido llamados por esos de sobresaliente vida, nuestros muertos de la salud perfecta, nuestras Vidas Paralelas, a cumplir con sus deseos.

La neutralidad ciertamente la hemos intentado; pero, amorosamente, nos sentimos responsablemente imposibilitados de garantizar haberla logrado. Por ende, poco probable, entendemos, será la aprobación de todo lector.

Las fechas aquí van convirtiéndose en ejes cartesianos, más para ubicarnos a nosotros mismos, los escribanos, pues los biografiados están ya en dimensiones que suponemos sólo la celebridad de la muerte nos permitirá conocer.

Los contextos y entornos están reconstruidos en una heterogénea tramoya de pedazos de registros, memoria, imaginación y buenas intenciones.

Y los hechos… bueno, esos se mimetizarán a lo que los ojos de ustedes, queridos lectores, prefieran acreditar. Alguien, algunos de ustedes pueden haber guardado – o en algún lugar quizás se encuentre – ese complemento enriquecedor a lo que aquí lean, un dato, un recuerdo, un acervo o algún chisme. Díganos lo que sepan, crean o infieran, mándenos lo que tengan, súmense a la autoría de nuestra historia