
¿Con qué te han forjado, viejo?
¿A base de qué te hicieron?
Después de cada revés,
y aunque grave te hirieron,
te has levantado después
y has vuelto a emprender el vuelo.
No lo sabes, pero yo
te admiro porque te veo
luchar contra la marea, arremeter contra el viento y en cada fracaso ya
vas logrando triunfos nuevos.
Llevo mucho de tí en mí,
tu música está en mi cuerpo
tú sangre corre en mis venas
y en el transcurso del tiempo,
en tu bohemio vivir,
hemos sido compañeros.
Señor de pocas palabras,
señor de muchos desvelos
¿Todavía no lo sabes?
¿Preguntas por qué te quiero?
Te quiero por ser quién eres,
te quiero por ser mi viejo.
Febrero 2001
Para el Pato, de su Lucas
Laura Peláez